‘Tetuán 30 días’ cumple 30 años informando desde y para el barrio (1994-2024)

Nació en junio de 1994 y es uno de los periódicos locales más longevos de Madrid


“Ayer y hoy de las fiestas del distrito”. Así titulábamos, hace justo 30 años, la portada del primer número de Tetuán 30 días, una aventura de un grupo de osados periodistas y gentes procedentes del mundo editorial, que nacía con el objetivo de ofrecer a los lectores la información que les quedaba más cerca, a menudo arrinconada u obviada en los medios generalistas. Aunque la mayoría de esos aventureros fueron dejando el barco, tres décadas y 328 números después, Tetuán 30 días se mantiene como uno de los periódicos locales más veteranos de la capital.

Aquel junio de 1994 no parece tan lejano, hasta que empiezas a repasar la hemeroteca: gobernaba entonces Felipe González y un joven vecino, Pedro Sánchez, estaba a punto de formar las Juventudes Socialistas en el distrito; lo más visto en la televisión era la serie Farmacia de guardia, el Real Madrid contaba sólo con seis copas de Europa y Andrés Iniesta tenía 10 años, jugaba en Albacete y quizá soñaba con marcar el gol que le diera un mundial a España. La prensa digital era un arcano, y no existían ni Google ni redes sociales –el fundador de Facebook también tenía 10 años–.

En ese contexto, llegaba a Tetuán un periódico de barrio, en papel, que tiraba decenas de miles de ejemplares cada mes y que, durante los siguientes años, asistió a todos los cambios que el distrito iba a experimentar desde entonces: la transformación integral de dos barrios como La Ventilla y Valdeacederas, que pasaron de las casas bajas y los solares a los grandes bloques de manzanas cerradas y la avenida de Asturias; la construcción de las Torres Kio, del intercambiador de Plaza de Castilla o del túnel de Sor Ángela de la Cruz, y la supresión del scalextric de Cuatro Caminos y de las curvas del paseo de la Dirección; el traslado del rastrillo dominical de Marqués de Viana y la apertura del Parque de Agustín Rodríguez Sahagún y de las plazas de Leopoldo de Luis y del Canal, rebautizada popularmente como “de las palomas”; los incendios del edificio Windsor y del Palacio de Congresos, y el tsunami de nieve de Filomena, o la vida en pausa con la pandemia de la covid-19.

Historias, personajes y cultura tetuanera

No todo fueron noticias, claro. Durante este tiempo, Tetuán 30 días ha procurado divulgar lo cultural y artístico que tienen estas calles, trazando rutas escultóricas por el barrio o descubriendo a sus lectores joyas arquitectónicas, como el Cine Europa, los edificios Titanic o la Torre BBVA, hoy declarada Bien de Interés Cultural; también negocios emblemáticos como el Bar Raval, Casa Sotero o los estudios de grabación de Tablada 25, punto de encuentro de La Movida.

Muchas cosas han pasado a lo largo de estas tres décadas por el barrio y por nuestras páginas, pero quizá lo mejor de todo hayan sido las personas. Vecinos como el tío Faustino, feriante desde los años 40, que nos contó cómo se extinguía su tiovivo en Plaza de Castilla, a la sombra de las recién construidas Torres Kio; o Julio Flores, rastrillero de segunda generación y “tetuanero de pro”, que lamentaba a mediados de los años 90 que el Rastrillo de Marqués de Viana se había convertido ya “en El Corte Inglés”; por no hablar de otros personajes que gozaron o gozan del cariño de todo un barrio, como el infatigable Domi Perucha, hacedor de bicis, un “ángel” para La Ventilla como fue el Padre Murga, o el ejemplo de compromiso vecinal que, con su siglo a cuestas, encarna Fernando García, presidente de la Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán durante décadas.

Además, en estos 328 números, Tetuán 30 días ha pretendido contar a vecinos y lectores historias antiguas del barrio, aquellos tiempos de “barro y tabernas” hace más de 100 años, o la “meca del cine” que fue Tetuán a mediados del siglo pasado; el día que todo un rey bajó al andén de Cuatro Caminos para inaugurar el Metro de Madrid, los carnavales tetuaneros que vivió –y sobre los que escribió– el pintor José Gutiérrez Solana, cómo fue la acampada militar que dio nombre a Tetuán de las Victorias, o de qué manera en el inmenso solar de AZCA se levantaron, en apenas una década, las principales “puntas” del skyline capitalino.

Con motivo del aniversario, Tetuán 30 días publicará un volumen con algunos de los mejores textos publicados durante este tiempo, escogidos entre centenares de noticias, crónicas, entrevistas y reportajes que, en conjunto, constituyen una indispensable hemeroteca para conocer lo acontecido en el barrio, no sólo en los últimos 30 años, sino desde hace más de un siglo, cuando el distrito apenas eran dos núcleos urbanos –Cuatro Caminos y Tetuán–, unidos por la carretera de Francia.

En definitiva, 30 años de información de y desde el barrio, por y para Tetuán.

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