Comparte en Instagram sus avances para abrir el negocio en el barrio
Clara, una tetuanera en busca de local para su Librería Remedios
Dori Ayllón, 1 de junio de 2026
Aún no tiene cierre que subir, pero la Librería Remedios ya existe. Es el proyecto de Clara, una artista de 33 años, que escribe cómics y que está terminando su tesis doctoral. Hace unos meses decidió cambiar de profesión y dejar un trabajo tranquilo, con buena jornada y sueldo, para arrojarse a una piscina que cotiza a la baja en el libre mercado, pero al alza entre los vecinos de Tetuán: abrir una librería en el barrio, donde vive desde hace casi una década.
La futura Librería Remedios es un homenaje costumbrista y una declaración de intenciones. “Primero, porque es un nombre de señora que suena fenomenal y luego, porque los libros son remedios. Suena bien eso de ‘vamos a la Remedios el sábado por la mañana’”, dice entre risas.
Precisamente, por carecer todavía de un espacio físico, Clara decidió crearse una cuenta en Instagram, @libreriaremediostetuan, y mostrar “las tripas” del proceso de montar una librería generalista en Tetuán: “La gente lo ve como un trabajo precioso y en realidad es muy complicado. Aunque la palabra sea fea, es morboso, pero creo que es interesante”, apunta.
El perfil de Instagram se ha convertido en el verdadero motor del proyecto, donde vecinos y desconocidos le ofrecen ayuda y contactos. Así, inspirada en otras librerías céntricas como Lasai, Clara ha consolidado una comunidad antes de tener un local: una red de apoyo es su principal escudo, frente a un mercado hostil.
Experiencia librera
Clara no es una advenediza contagiada por una visión idílica; su madre tuvo una librería durante 20 años en Chamberí, y trabajó allí: “Tengo experiencia, no me he caído de un guindo, no es el sueño de ‘ser una librera’”, explica. Y la necesidad de aportar a Tetuán le tira: “Mi trabajo como artista siempre ha estado vinculado a los libros. Ahora me apetece hacer algo en mi barrio, porque no hay librerías generalistas, y la gente me hace saber que tienen muchas ganas de que exista una en Tetuán y no tener que desplazarse a otros barrios para poder hacer vida cultural. Además, se necesita una librería, en la que haya gente profesional que te recomiende, que te conozca”.
A la caza del local
Eso sí, la búsqueda de un espacio que albergue la Librería Remedios está siendo “horrible. Los locales que hay están absolutamente destrozados. Para un local chulo y relativamente céntrico para lo que es Tetuán, no puedo gastarme de entrada mínimo 50.000 euros en arreglarlo”, confiesa. También padece la especulación: “Hay muchos que parecen vacíos, pero preguntas a las vecinas y ya son viviendas o pisos turísticos”. Incluso Clara dejó una señal para un local que cumplía con sus expectativas, pero el dueño prefirió otro negocio: “Parece que cuando dices que es una librería se echan para atrás”, asegura.
Pero, pese a todas las dificultades, Clara no se rinde, y con el respaldo de sus seguidores continúa buscando el local idóneo para que la Librería Remedios eche raíces en el barrio. Ese capítulo está seguro muy cerca.


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