El director de cine ha rodado la segunda película de su carrera íntegramente en Tetuán
Luc Knowles: “'Hugo 24' es una película honesta, que habla de un problema que nos afecta a todos”
Dori Ayllón, 4 de junio de 2026
Tras el éxito de su ópera prima ‘Libélulas’, galardonada con tres Biznagas de Plata en el Festival de Málaga, el director y guionista Luc Knowles regresa con ‘Hugo 24’, un largometraje que sitúa en Tetuán, para abordar la crisis de la vivienda a través de Hugo, interpretado por Arón Piper, quien tiene que evitar su desahucio en 24 horas.
Arón Piper dice que eres un director muy autor y muy pasional.
Autor sí, porque no me cierro a nada, las dos películas que he hecho las he escrito yo; hay una autoría ahí y tengo muy claro lo que quiero contar y cómo. Y pasional también, porque como espectador me gustaría ver esta película; me divierte, me conmueve. Supongo que al rodar pongo esa pasión por lo que creo que podemos construir y así creo que lo hemos construido. Hemos hecho una película muy bonita y muy honesta.
Hay quien compara tu cine con el cine quinqui.
Hay una pátina en lo que escribo, que sí bebe del cine quinqui, pero yo me iría más al cine de barrio de los 90 y 2000, como El Bola, Princesas, Barrio o 7 Vírgenes. Es un cine con el que he crecido y que ha construido cosas en mí, del que me he nutrido más y con el que de verdad me identifico y amo. Además, mis personajes pueden transgredir la ley o tener a veces una moral dudosa, pero no son, digamos, delincuentes per se.
Dicen que las segundas cintas suelen ser más difíciles de sacar adelante. ¿Cómo ha sido para ti?
Una vez que haces algo que gusta y funciona, hay una parte de presión de tu entorno y de fuera. Luego llega un trabajo muy real y muy duro, que es levantar la segunda película y conseguir que todos los halagos se transformen en mucho dinero para poder levantarla. También, cuando has hecho algo que ha funcionado, te preguntas si ha sido un campanazo o si esta segunda va a ir tan bien, pero más allá de eso, creo que estaba muy tranquilo; vi que enseguida gustó, que los actores conectaron mucho y todos creíamos profundamente en este proyecto. Hemos hecho la película que queríamos hacer.
¿De dónde nace ‘Hugo 24’?
Vivo en Tetuán desde hace un par de años y un día volviendo de correr, escuché a una chica decirle a otra: "Trabajo a media jornada ganando 450 euros y mi esposo gana 600. Entre los dos pagamos el piso y nuestros padres nos envían dinero para comer y poder vivir". Ese fue el clic. Entendí la crudeza de que dos personas trabajando sólo puedan permitirse un techo y nada más, y que eso era lo que quería contar de fondo. Ahí nació la historia de Hugo. Aunque la película habla de relaciones personales, de amor y de familia, para mí era vital que el telón de fondo fuese un problema que nos asfixia a todos, directa o indirectamente, como es la crisis de la vivienda.
¿Cómo ha sido rodar en el barrio?
Menos la fachada de la casa de Hugo, que está por Puerta del Ángel, porque nos gustaba y nos parecía muy icónica, todo lo demás se ha rodado en Tetuán. Estuvimos un mes en verano rodando, con sus olas de calor, y muy bien. Cuando empezamos el scouting inicial, muchos de los sitios que aparecen ya los conocía de estos años paseándome por las aceras. Lugares que me parecían preciosos o que tenían algo especial dentro de esta especie de jungla de asfalto y que quería enseñar, y que creo que retrataban Madrid de una forma que no estaba retratada hasta ahora. El rodaje ha sido muy cómodo y la gente ha sido majísima.
¿Qué vamos a ver en ‘Hugo 24’?
Es una película que tiene un leitmotiv que la impulsa a ser dinámica en esas 24 horas que transcurren. Hugo se despierta una mañana en el pequeño piso en el que vive junto a su hermana y que pagan en B, y el casero les amenaza con que le deben dos meses de alquiler y que, si no pagan en 24 horas, les echa de allí. Es una carrera a contrarreloj para encontrar el dinero que necesitan para seguir viviendo en su casa. Esto genera una especie de misión, que hace que la película avance rápido y sea muy entretenida.
¿Hay algún aprendizaje de ‘Libélulas’ que hayas aplicado en ‘Hugo 24’?
En ‘Libélulas’ ensayamos mucho y eso hizo que un rodaje en el que teníamos muchísimo menos dinero fuese bien. Tuvimos que ir casi a una o dos tomas, porque no teníamos tiempo, porque muchas veces el poco dinero se traduce en falta de tiempo. Así que en Hugo 24 lo que hemos hecho es ensayar fuerte y tener la película muy preparada, para que todas las pruebas y los juegos fueran en los ensayos. Si tuviese que coger algo de Libélulas, sería esa especie de estar preparado para lo que viene.
¿Ha ayudado al desarrollo de la amistad entre Arón Piper y Marco Cáceres?
Arón y Marco son amigos desde hace 10 años, y al principio no lo sabía. Marco me lo contó, porque yo siempre había pensado que Arón sería el Hugo ideal, y me dijo que ojalá pudiera hacer la película con él. Se lo conté y los dos estaban encantados con el guion. Ellos se miran y, ya sea la risa o la lágrima, les sale, porque conectan fuertemente.
¿Cómo ha sido dirigirles a ellos y a Marta Etura, Greta Fernández y Javier Pereira?
Ha sido fácil y divertido, porque son los actores que propuse, que contacté y que me dijeron que sí. Entonces, partía con la premisa de trabajar con la gente con la que me apetecía muchísimo trabajar, porque les admiro. Así que partiendo con que tienes delante absoluto talento, era aterrizar ese guion, ensayarlo y construir juntos los personajes para conseguir la máxima verdad posible.
¿Por qué deberíamos ver ‘Hugo 24’?
Más allá del fondo, que es el problema de la vivienda, que afecta a todos, es una película que te va a retrotraer a un montón de pequeñas cosas que tienes casi olvidadas. Es una especie de sentimiento de juventud, en el que todo explota dentro de ti, desde el amor, hasta la amistad. Hay un retrato de la amistad, del primer amor y del amor entre hermanos que es muy bonito y creo que todo el mundo va a conectar.
Foto: Claudia Campoamor.


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