Viñetista de 'Le Monde' y vecina de Tetuán, acaba de publicar en España su libro ‘Patas Arriba’
Anne Derenne: “Se podría dibujar una viñeta para denunciar la falta de árboles en el barrio”
Dori Ayllón, 6 de julio de 2026
Anne Derenne es francesa, lleva 17 años en España y estudió Economía Internacional, aunque terminó dedicándose a lo que más le gusta: el dibujo. Afincada en Tetuán desde hace más de una década, ha construido una sólida trayectoria donde conviven el humor gráfico y la ilustración infantil. Bajo el seudónimo de ADENE publica sus viñetas en medios internacionales como Le Monde o France 24, y también realiza ilustraciones para la Unesco, Greenpeace o Amnistía Internacional España. Al mismo tiempo, escribe e ilustra cuentos para los más peques, y acaba de publicar por primera vez en España uno de sus libros infantiles, titulado Patas Arriba.
¿Qué tal en el barrio?
Muy bien, me encanta y me siento más de Tetuán que de Madrid. Además, tener la Dehesa de la Villa cerca me resulta muy agradable porque siempre he estado muy ligada a la naturaleza. Me siento muy a gusto porque tiene zonas verdes, hay mucha vida de barrio y conoces a la gente de los comercios y a los vecinos.
¿Tetuán te ha inspirado para alguna viñeta o ilustración?
No, pero es por falta de tiempo, porque estoy a mil cosas, pero lo estoy pensando. Soy ecologista y, por ejemplo, creo que habría que hacer viñetas para denunciar la falta de árboles y muchas cosas del barrio.
Publicas en 'Le Monde' y en 'France 24', entre otros medios, ¿cómo empezaste a trabajar en ellos?
Empecé a hacer viñetas en 2011, muy poco a poco, y comencé en una plataforma holandesa llamada Cartoon Movement. Al principio éramos muy poquitos y necesitaban viñetas para varias cosas; las enviabas y, a veces, te las compraban. Ahí me hice visible. A raíz de eso, me uní a una asociación de Francia que se llama Cartooning for Peace. En esa época, había un viñetista muy famoso en la portada de Le Monde y, cuando se jubiló, decidieron aliarse con Cartooning for Peace y entre todos los dibujantes que estamos ahí, proponemos viñetas. En el caso de France 24, también es a través de esta asociación. Es un sistema un poco precario porque enviamos viñetas sobre un tema y, si les gustan, las publican; pero claro, somos muchos los que las enviamos.
¿Cómo es tu proceso para crear humor gráfico?
Leer mucho e informarme mucho. Escucho muchos podcast e intento también escuchar muchos puntos de vista. Una vez escuchadas las noticias, me pongo a dibujar; de hecho, suele ser cuando más atenta estoy y más indignada me siento, por lo que me entran más ganas de dibujar. Es un poco terapéutico.
¿El humor gráfico es un oficio precario?
El humor gráfico es muy precario y, de hecho, ha ido empeorando muchísimo a lo largo de los años. Hubo un pequeño boom en Francia cuando ocurrió lo de Charlie Hebdo, pues las instituciones querían utilizar el humor gráfico para sensibilizar, pero después ha ido muy hacia abajo, también porque la prensa va mal. Es un poco para todos, para los periodistas también, pero los primeros que lo sienten muchas veces son los humoristas gráficos.
¿Es difícil lograr que se entienda una viñeta?
A veces, cuando veo mis viñetas, tengo la duda, me pregunto si se entenderá o no. Pasa incluso con viñetistas que llevan mucho tiempo, que acaban haciendo trabajos de los que dices “no se entiende mucho”. En las que no llevan texto tienes que usar la metáfora para expresar algo, y me resulta muy divertido porque, en algunas exposiciones, he enseñado este tipo de trabajos y había gente que les daba un significado diferente. A mí eso me parece muy bonito, porque a veces hay viñetas que son más una pregunta que una respuesta. No todas, pero me gusta que en algunas sea un poco un “¿aquí qué pasa? Vamos a reflexionar”. La viñeta no nos ofrece una respuesta o una solución, sino una interrogación.
¿Por qué en el mundo de la caricatura editorial hay tan pocas mujeres?
Supongo que es un reflejo también de la sociedad. Pero justamente como soy mujer y somos pocas, me invitan mucho a charlas para hablar del tema. Busqué datos en Francia, aquí será igual, y había menos del 10% de mujeres dedicadas al humor gráfico, sobre todo de actualidad, de política. En Francia hay más mujeres en el ejército que en el humor gráfico. Además, en el humor, y más en el humor para criticar el poder, siempre se ha dado más legitimidad a los hombres. A las mujeres a lo mejor nos faltan referentes y también ha sido muy complicado entrar.
¿Cómo es compaginar ser viñetista con ser ilustradora infantil y tener tus propios libros?
Para vivir, ya hemos visto que el humor gráfico no da mucho dinero, y tengo muchos encargos de temas más impersonales. Hago mucho libro de texto para Edelvives, por ejemplo, y cuando tengo tiempo es para un trabajo más personal, que es o el humor gráfico o trabajar en ideas que tengo de cuentos. Y digo: “menos mal que lo tengo”, porque los libros infantiles que hago son libros para pasar un buen rato con los niños, para reírse, es decir, todo al revés de la actualidad. Entonces, me viene bien, porque creo que si haces sólo humor gráfico, acabas con depresión.
¿Qué tal te ha ido en la Feria del Libro de Madrid con ‘Patas Arriba’?
Ha sido mi primera vez en la Feria del Libro, porque los libros los publico en Francia. No por no haberlo intentado aquí, lo he intentado un poco en los dos países, pero no sé por qué los proyectos aquí no se daban. Kalandraca compró los derechos de ‘Patas Arriba’, publicado en Francia hace dos años, y ha sido una maravilla. Estuve firmando ejemplares sin descansar durante dos horas y he de decir que se está vendiendo bien, tiene buena acogida.
¿Estás con algún libro más entre manos?
Estoy en muchos a la vez, pero de momento están todos para el mercado francés. Aunque estoy pensando volver a intentar también el mercado español, porque es verdad que lo disfruto más, porque es donde puedo acompañar el libro.



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