Esculturas de Tetuán (XVII)
‘Generatriz’, el acero en movimiento de Andreu Alfaro en Cuzco
Tetuán 30 días, 14 de enero de 2026
La escultura con el nombre Generatriz del valenciano Andreu Alfaro (1929-2012) está situada al pie del edificio Cuzco IV, en la plaza del mismo nombre, junto al paseo de la Castellana. La obra corresponde a una serie de piezas llamadas Generatrices, que Alfaro trabajó en los años 70, con multitud de variantes, que pueden verse en espacios públicos de diferentes ciudades.
La obra que nos ocupa tiene una altura de 12 metros y está compuesta por formas geométricas, que dan una sensación de movimiento y una apreciación óptica cambiante, según la posición del espectador, de ahí la elección del nombre. Una generatriz es una línea o entidad que, por su movimiento, engendra, da origen o “genera” otra forma.
Andreu Alfaro solía utilizar para sus obras públicas materiales industriales, como acero, aluminio, hojalata… En el caso de la de Cuzco utiliza varillas y planchas de acero inoxidable de sección cuadrada, que, sujetas por un eje, hacen una proyección radial. La precisión en el recorte de cada componente, la medida distancia entre ellos y el ensamble logran una sensación de dinamismo y a la vez de ligereza. Otras variantes de Generatrices pueden verse en el Museo de Escultura al Aire Libre de La Castellana, en los jardines del antiguo MEAC (Museo Español de Arte Contemporáneo) en la Ciudad Universitaria, antecesor del actual Museo Nacional de Arte Reina Sofía; y otra obra famosa del escultor en Madrid es la Puerta de la Ilustración (1984) conocida como Los arcos del Barrio del Pilar, en la avenida de la Ilustración, bajo la cual pasa el tráfico rodado, y que obtuvo el premio de Urbanismo, Arquitectura y Obra Pública del Ayuntamiento de Madrid.
El autor
Alfaro, escultor de formación autodidacta, nació en Valencia en 1929. Hijo de comerciantes, propietarios de una carnicería, su vida transcurre paralela al mundo artístico, pero habrá que esperar hasta 1974 para que abandone sus otras actividades y se dedique plenamente al arte, al dibujo y, sobre todo, a la escultura. Alfaro inició su actividad artística como dibujante y pintor en la segunda mitad de la década de los 50, realizando sus primeras exposiciones individuales en 1957 y 1958.
Fue una figura reconocida en el panorama escultórico internacional. Mención especial merecen sus casi 100 esculturas monumentales, construidas a escalas sorprendentes y con una vocación de integrarse en los espacios públicos, como verdaderos monumentos colectivos. Cuenta con más de un centenar de obras en museos de todo el mundo y obras públicas instaladas en las capitales más importantes.



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