‘Veneno’, el éxito en la ficción de una vecina rabiosamente humana

Este mes se cumplen cuatro años de su trágico fallecimiento


El estreno de ‘Veneno’, la serie biográfica dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, ha devuelto a la primera plana a Cristina Ortiz Rodríguez, conocida en toda España como “La Veneno”, desde que hiciese su aparición estelar en televisión, allá por los años 90.

Cristina, que falleció trágicamente un 9 de noviembre de 2016 tras una caída en su domicilio de la calle de Tablada, no era una vecina más del barrio. Asidua a los comercios y habitual paseante de estas calles, muchos recuerdan todavía sus encuentros con esta pionera en la visibilización de las mujeres trans, ya fuera en el supermercado, entrando al Metro de Tetuán o comprando magdalenas en la panadería “para mis amigos los yonkis”. Pese a que su imagen ya no era la de sus primeros años bajo los focos, “La Veneno” dejó una de sus escenas más recordadas en pleno Mercado de Tetuán, aquel “que me ‘casooo’”, mientras recorría un pasillo vestida de novia y del brazo de un albañil ful.

Llegó a Madrid en 1991 desde su Adra natal, donde todos la conocían como “Joselito”, y en la capital comenzó su proceso de transición. Durante una época ejerció la prostitución en el Parque del Oeste, donde hoy la recuerda una placa y en el que están esparcidas la mitad de sus cenizas. En 1995 se convirtió en una estrella mediática fulgurante, tras su aparición en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’, conducido por Pepe Navarro, que la contrató como colaboradora. Gracias a ella, el programa llegó a alcanzar los ocho millones de espectadores cada noche.

Deslenguada y deslumbrante, zafia y valiente, “La Veneno” experimentó el auge y la caída a los infiernos de la fama. En el año 2003 ingresó en la cárcel, después de ser condenada por estafar al seguro con el incendio de su vivienda. Tras salir de prisión, ya con evidente deterioro físico, su carrera apenas volvió a remontar.

El 5 de noviembre de 2016, su novio la encontró tumbada en el sofá de su vivienda de Tablada, en mal estado y con un traumatismo craneal, tras una caída en la bañera. Una vecina llamó a la ambulancia y fue operada en el Hospital de La Paz por un edema cerebral. Después de permanecer varios días en la UCI, finalmente falleció el día 9. Su familia tardó más de 40 días en retirar del Anatómico Forense el cuerpo de la que fue un icono para el colectivo LGTBI, pero también de una vecina única y de una mujer rabiosamente humana.

Foto: Fotograma de la serie ‘Veneno’ (A3 Media).


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